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Alcanzar los objetivos establecidos es ya un éxito. Pero lograrlos utilizando los recursos precisos, ni más ni menos, o sea, siendo, además eficientes, es alcanzar el Nirvana en el mundo de los negocios.

Cualquier organización que quiera transitar con éxito por este mundo cada vez más digital, hiperconectado y global deberá implementar procesos que pivoten sí o sí sobre el eje de la eficiencia. Ya sea en los procesos de atención a sus clientes, en sus entornos comerciales o de producción, en sus áreas de administración, contabilidad o finanzas, tiene que condicionar toda su operativa a la máxima de hacer más con menos, o al menos, con lo justo.

Ahora bien, este “aprovechamiento” de los recursos no debe condicionar en ningún caso, la calidad ni de los productos ni de los servicios propuestos. Para alcanzar este equilibrio entre la excelencia de la oferta y la contención o, mejor dicho, la optimización de los recursos habrá que evaluar, analizar y corregir, siempre que sea necesario, y, desde luego, estructurar y, si es preciso, más bien, re-definir las políticas corporativas para que toda la organización apunte a la eficiencia y a la gestión óptima de los recursos.

De esta manera, las pequeñas y medianas empresas -en realidad, todas aquellas organizaciones que implementen estos cambios en su estructura- conseguirán algunos de los logros sobre los que se fundamenta el principio de la eficiencia Esto es: minimización de costes y time to market; maximización en los niveles de calidad de los productos fabricados o comercializados y, de los servicios prestados; respuestas más rápidas, ágiles y claras y, por supuesto, podrán ejercer un mayor control sobre sus operativas, al disponer de más y mejor información.

Tecnología que apunta a la eficiencia

Sabiendo que la eficiencia es, hoy por hoy, el Santo Grial de los negocios, no es de extrañar que estos busquen herramientas -en un mundo tan tecnológico como en el que estamos- sobre las que apoyar sus procesos para impulsar su eficiencia y evolución.

ERPs para pymes que ponen el foco en maximizar
la eficiencia de sus procesos. Clic para tuitear

Los aplicativos ERP están entre las primeras opciones de las pequeñas y medianas empresas para llevar a la práctica una mejora en sus operativas. Es así, básicamente, por la importancia que confieren a los datos. Y, en consecuencia, a la información y al conocimiento que puede extraerse de su análisis. En la era de la información, las pymes valoran en positivo la calidad de la información que aportan estos sistemas porque evita que los datos se dupliquen, o que aparezcan desactualizados o fuera de contexto.

Un ERP facilita el acceso a la información. Información que se almacena en un repositorio centralizado y que garantiza la seguridad, la sencillez y la rapidez ergo la eficiencia en la búsqueda. Con todo, las pequeñas y medianas empresas que tengan perfectamente establecidos sus objetivos y definidas las estrategias para alcanzarlos, tendrán más fácil proporcionar un servicio basado en la flexibilidad y en la rapidez si cuentan con un sistema ERP que de soporte a sus procesos, ya sean operativos o estructurales.

La Nube suma

Resumiendo, un ERP ayuda a las organizaciones, da igual su tamaño o actividad, a implementar una gestión integral de todos los procesos que conforman su negocio. Es un sistema que facilita el uso de los datos generados y almacenados por la organización sin el “engorro” de tener que sobre-dimensionar los departamentos TIC. Recordemos que, en las pequeñas y medianas empresas, lo que precisamente no sobra son los recursos, por lo tanto, si para ser eficientes en unos entornos se debiera sobre cargar a otros, el resultado de la ecuación sería negativo.

En este sentido, la Nube arroja luz a muchas organizaciones que deciden ahorrar costes y minimizar los esfuerzos que implica el mantenimiento, actualización o soporte de una solución tan estratégica como resulta ser un ERP. Así, quienes apuestan por el Cloud para operar con sus sistemas de gestión empresarial, derivan la responsabilidad técnica sobre el proveedor y buscan maximizar la cobertura funcional -también la que tiene que ver con los servicios adicionales- en beneficio, no solo de una mayor “tranquilidad” sino en pro de una mayor eficiencia.

Por lo tanto, con independencia de que los proveedores deberán dar al cliente la libertad para elegir de qué manera explotar sus aplicaciones, ya sea On Premise, en la Nube o bajo el formato SaaS, lo cierto es que, estos dos últimos modelos, proporcionan un ahorro de costes, unos tiempos de implementación más cortos, una mayor flexibilidad y capacidad de adaptación y unas opciones de movilidad y adaptación a diferentes dispositivos que hacen que las pymes inclinen  la balanza a su favor, cada vez con más frecuencia.

En ERP en SaaS, ¿qué es? ¿cómo funciona? ¿qué ventajas aporta? hemos resumido precisamente eso, los beneficios que aporta esta modalidad de explotación tecnológica por lo que sobra mencionar la seguridad o cualquier otro elemento diferencial. Lo que sí quiero resaltar es que, confiar en manos de profesionales la gestión del ERP permite a las organizaciones centrarse en el corazón de sus negocios y, con ello, maximizar los esfuerzos orientados a lograr la eficiencia operativa que buscan en el menor tiempo posible.

 

 

 

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